lunes, 29 de diciembre de 2008

Balance


Ha llegado esa época del año en la que hacemos el balance de lo bueno y lo malo (y lo feo). Y éste no ha sido un mal año. Seguro, ha habido mejores momentos en otros años y hubo preocupaciones y pérdidas este año, no todo salió como lo planee y planear para el próximo año no es sencillo. Aún así, no hay mejor momento para vivir que éste.

La vida no empieza cuando la situación mejore, cuando esta crisis que amenaza pase o cuando el amor llegue a nuestra puerta. El tiempo no detiene su marcha y el mejor tiempo para vivir es mientras se está vivo. ¿Por qué esperar a que algo suceda para empezar a vivir?

Como es tradición pronto muchos tendrán una lista con más o menos propósitos para el año que inicia, algunos de estos propósitos no serán más que uno más en una lista, otros vivirán unos cuantos días o unas semanas, algunos pocos quizá lleguen a fin de año.

¿Somos demasiado ambiciosos o poco disciplinados? ¿Deberíamos hacer listas más cortas o más realistas? No importa, lo que realmente importa es no rendirse, no dejar de intentar. Propongámonos vivir mejor y prosperar cada día y renovemos nuestra lista frecuentemente, adaptando y adecuando como sea necesario.

Por mi parte mi lista tiene un solo propósito, el mismo propósito que me vengo haciendo concientemente hace algún tiempo y que he estado cumpliendo con cierto éxito: vivir intensamente cada día.

Y el disfrutar la vida hoy no tiene que ver con conformarse o no desear más, tiene que ver con vivir la vida con intensidad, con dejar de esperar un suceso o alcanzar una meta para ser feliz y serlo mientras se trabaja en alcanzar esas metas. ¿Cómo se puede ser feliz cuando se tienen tantas preocupaciones, cuando se ha perdido o no se ha encontrado? ¿Cómo no serlo cuando hoy lo que se tiene es vida, cuando hay tanto por qué esforzarse y tanto por alcanzar? ¿Mañana? Sí, me esfuerzo por tener más mañana, por vivir mejor, pero no sé que tendré mañana o siquiera si tendré vida para disfrutar lo que haya alcanzado, por eso estoy decidido ¡viviré hoy!




Éste año nuevo: ¡Sonríe!


¡Feliz 2009!

~~~




I guess I could be pretty pissed
off about what happened to me...
but it's hard to stay mad, when
there's so much beauty in the
world. Sometimes I feel like I'm
seeing it all at once, and it's too
much, my heart fills up like a
balloon that's about to burst...
And then I remember to relax,
and stop trying to hold on to it,
and then it flows through me like
rain and I can't feel anything but
gratitude for every single moment
of my stupid little life... You have
no idea what I'm talking about,
I'm sure. But don't worry... you will
someday.

- Lester Burnham
(Kevin Spacey in American Beauty, 1999)


Supongo que podría estar muy molesto
por lo que me ha pasado… pero es
difícil permanecer enojado cuando hay
tanta belleza en el mundo. Algunas
veces siento que lo estoy viendo todo al
mismo tiempo y es demasiado, mi
corazón se llena como un globo que está
a punto de estallar… Y entonces
recuerdo relajarme y dejar de intentar
aferrarme a ello y entonces fluye a través
de mi, como lluvia, y no puedo sentir
sino gratitud por cada momento de mi
pequeña estúpida vida… No tienes idea
acerca de lo que hablo, estoy seguro. Pero
no te preocupes… algún día lo entenderás.

- Lester Burnham
(Kevin Spacey en Belleza Americana, 1999)

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Niquitoa (Lo pregunto)

Niquitoa

Niqitoa ni Nezahualcoyotl:
¿Cuix oc nelli nemohua in tlalticpac?
An nochipa tlalticpac:
zan achica ya nican.
Tel ca chalchihuitl no xamani,
no teocuitlatl in tlapani,
no quetzalli poztequi.
An nochipa tlalticpac:
zan achica ye nican.

- Nezahualcóyotl



Lo pregunto

Yo Nezahualcóyotl lo pregunto:
¿Acaso de veras se vive con raíz en la tierra?
No para siempre en la tierra:
sólo un poco aquí.
Aunque sea de jade se quiebra,
aunque sea de oro se rompe,
aunque sea plumaje de quetzal se desgarra.
No para siempre en la tierra:
sólo un poco aquí.

- Nezahualcóyotl




Sólo un poco aquí y después no más. Lo único que que sabemos sucederá con seguridad, el tema que todos preferimos evitar: la muerte. Inevitable parte del ciclo natural ¿puede alguien estar realmente preparado para enfrentar la muerte, la propia o la de alguien más?

Algunos la miran de frente y la esquivan una y otra vez, pero no por siempre. Otros, por la espalda súbitamente, encuentran en un trágico giro su destino final. Algunos más la esperan pacientemente y otros toman café con ella diaramente, mientras los consume algún mal.

Algunos mueren prematuramente, otros viven más, pero nunca lo suficiente ¿Es más fácil cuando alguien muere sorpresivamente, causando angustia y desolación o cuando muere lentamente, dejando cansancio y tristeza? ¿Se puede realmente estar preparado para la muerte?

¿Existe algo más después o esto es todo y ya no más? ¿Vivimos eternamente, mientras vivmos en la memoria de alguien más? ¿Por qué preparnos para la muerte si lo único que conocemos es la vida? Vivamos intensamente, a todo lo que dá, que algún día nos iremos y mejor será hacerlo son remordimientos o resentimientos.

Hace unos días, un año más, dentro de unos días, ya muchas Navidades desde que mi viejo dejó este mundo. Tras meses de luchar contra la enfermedad, desdibujado, acabado, una sombra de lo que solía ser, perdió la batalla y fué no más. Siempre en mi memoria, siempre en mi, fué muchas cosas y otras no, pero siempre presente está.

Sólo un poco aquí y, algún día, al asomarme al espejo, ya no estaré más.

Tristemente, casi mientras publicaba este
post, mi abuela falleció. A unos días de haber
cumplido 92 años, en compañia de sus hijos
y la gente que amaba.

Descanse en paz.
2008.12.11