The job is done and I go out
Another boring day
I leave it all behind me now
So many worlds away
...
The Zoo (fragment)
Scorpions, 1980
Music: Rudolf Schenker
Lyrics: Klaus Meine
El trabajo está hecho y me marcho
Otro aburrido día
Dejo todo detrás de mí ahora
A tantos mundos de distancia
...
The Zoo (fragmento)
Scorpions, 1980
Musica: Rudolf Schenker
Letra: Klaus Meine
Así como los ríos lentamente excavan cañones en los valles, las emociones gradualmente trazan surcos en los rostros de las personas; en su inexorable paso, el tiempo es el único testigo de ésta batalla entre caos y evolución, donde el continuo cambio es la única constante.
La inercia nos dificulta ponernos en movimiento o detenernos, nos manda siempre mantener el curso. Pero cambiar es inevitable. Lentamente, como el viento que mueve montañas; de súbito, como un volcán que estalla; o en forma anunciada, como la Luna que guiña, para llena observarnos de nuevo desde lo alto, siguiendo estricto calendario; los cambios nos alcanzan, nadie escapa.
Se cambia para remediar una situación o para escapar de ella. Cambiar es la forma valiente de enfrentar lo que no tiene remedio, cambiar es la forma cobarde de abandonar aquello a lo que deberíamos dar la cara. Algunas veces ponemos en marcha la maquinaria del cambio, otras el tren del cambio nos alcanza. Cada cambio tiene un poco de remedio y de escape, un poco de valiente afronta y un poco de cobarde abandono; siempre es posible subir al tren de cambio o hacerse a un lado, aún poner marcha atrás llega a ser viable, pero con mirada vacía ver horizonte, ignorando lo que pasa, es una invitación a ser arrollado.
Al amanecer, con un beso que me robaron y otro a cambio, corazón y hogar se quedaron mirando desde de una alta ventana hacia una calle desierta con olor a caramelo. Se repite la historia, al atardecer un abrazo que no quería terminar y dos sonrisas inundadas de nostalgia. Una vez más se repetirá, tal vez, en el silencio de la noche empaco dos besos que me robé y aún reservo espacio para algo más.
El cambio es inminente, la dirección anunciada cada vez con mayor probabilidad; los hechos a ratos se siguen de cerca unos a otros, casi atropellándose, a ratos vacíos de información llenan el tiempo con incertidumbre en la dirección del cambio, en el resultado final.
Y mientras las cosas acaban de suceder, o no, una sonrisa acompaña la idea de una nueva aventura en un nuevo lugar; aún queda un poco de tiempo, un poco de tiempo para empacar algo más, quizá, y para dejar algo atrás, para dejarlo a cambio o en prenda, nunca olvidado.